jueves, 21 de julio de 2016

Los Mapas Conceptuales Interactivos

Los mapas conceptuales interactivos como recursos didácticos en el ámbito universitario
  

Una experiencia de formación colaborativa con TIC en el nuevo contexto europeo universitario 

En el nuevo contexto europeo universitario es necesario un cambio metodológico y evaluador orientado (Aguaded, López Meneses y Jaén, 2013) que potencie tanto la formación integral de los estudiantes, a través del desarrollo de sus competencias sociales, intelectuales y tecnológicas, como la reflexión colectiva mediante procesos de evaluación formativa (López Meneses, Domínguez, Álvarez y Jaén, 2011). 

Dentro de este marco del Espacio Europeo de Educación Superior no cabe duda que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) juegan un papel muy significativo por las posibilidades que nos ofrecen para potenciar la construcción de agrupaciones colectivas internacionales de conocimientos, ofrecer experiencias contextualizadas y significativas para los estudiantes, favorecer la toma de decisiones y la resolución de problemas sociales, desarrollar la capacidad para adaptarse a nuevas situaciones o potenciar proyectos de investigación-formación colaborativos, entre otros muchos aspectos (Cabero, López Meneses y Ballesteros, 2009). En este sentido, el incremento exponencial de aplicaciones basadas en la web también se está consolidando como un medio relevante que nos permite añadir nuevas funciones en los procesos formativos (Pulichino, 2006; Saeed, Yang y Sinnappan, 2009).

 Shang et al. (2011) indican que la incorporación de la web 2.0 a la educación implica que los procesos formativos tengan un carácter más social, dinámico, interactivo, creativo y personal. Asimismo, Túñez y Sixto (2012) expresan que la nueva generación web no consiste solamente en un cambio tecnológico, debe convertirse también en un recurso que facilite los procesos de aprendizaje colaborativos e interactivos entre estudiantes situándolos en el centro del proceso educativo. Según Slavin (1999, 19), “los alumnos deben trabajar juntos para aprender y son tan responsables del aprendizaje de sus compañeros como del propio”.

 Para que se produzca esta “metamorfosis educativa”, además de sus posibilidades técnicas, será verdaderamente necesario que estas nuevas aplicaciones web vengan acompañadas de sus correspondientes propuestas de utilización didáctica, para que puedan adaptarse-responder a las características-necesidades específicas de cada contexto-proceso formativo. Para ello, necesitaremos la puesta en práctica de nuevas metodologías fundamentadas tanto en el uso de estrategias como el trabajo colaborativo, los estudios de caso y los métodos de proyectos, como en la creación de nuevas escenografías formativas como la web 2.0, los “Entornos Personales de Aprendizaje” (Castaño et al., 2008; Castañeda y Adell, 2013) o los “MOOCs” Cursos Masivos Abierto On-line (McAuley, Stewart, Siemens y Cormier, 2010; Méndez, 2013)

. En este sentido, las universidades deben cambiar y la gran mayoría así lo está haciendo centrando los procesos de formación en las características y necesidades de los estudiantes e incorporando escenarios flexibles y abiertos para la formación y el aprendizaje colaborativo. Esta nueva institución universitaria que se dibuja pasa ahora a ser denominada Universidad 2.0 (Cabero y Marín, 2011) y en ella se sitúa nuestra experiencia.

  Los mapas conceptuales como recursos didácticos para la construcción colaborativa del conocimiento y el desarrollo de las habilidades cognitivas metacognitivas 

Uno de los factores específicos que, según Zabalza (2004), condicionan el aprendizaje del alumno son sus habilidades-capacidades naturales. En este sentido, además de las básicas (como la percepción, la atención y la memoria) que le proporcionan la información-contenidos a aprender, distingue fundamentalmente dos tipos:

 Cognitivas (como la capacidad de búsqueda, interpretación-comprensión, selección, análisis-síntesis y evaluación) que le permiten trabajar con la información-contenidos objeto de estudio.

 Metacognitivas (como la reflexión y aplicación) que le ayudan a generar, consolidar y/o reelaborar el conocimiento.

 Por su parte, como señalan diferentes autores (Novak y Gowin, 1988; González y Novak, 1996; Novak, 1998; Valdés, Menéndez y Valdés, 2006; Kinchin, Streatfield y Hay, 2010), los mapas conceptuales pueden ayudarnos a organizar, representar y almacenar nuestro conocimiento. Se basan en un esquema de conceptos relacionados jerárquicamente mediante proposiciones o palabras de enlace. Éstos pueden jugar un importante papel en el proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que permiten representar y compartir el conocimiento desde una perspectiva constructivista e integradora (Muñoz, 2010).

 La representación de los mapas conceptuales viene dada por un esquema gráfico donde se visualizan los conceptos colocados dentro de una elipse y las palabras enlace que se escriben sobre o junto a una línea que une los conceptos (figura 1). En este sentido, Novak (2000) y Novak y Cañas (2008) indican que los principales elementos que componen un mapa conceptual son los siguientes:

  Concepto. Se entiende por concepto la palabra o término que manifiesta una regularidad en los hechos, acontecimientos ideas y/o cualidades.

  Proposición. Se establece a partir de la unión de dos o más conceptos ligados por palabras de enlace en una unidad semántica. Corresponde a la unidad principal del significado.

 Palabras de enlace. Son palabras que unen los conceptos y señalan los tipos de relación existente entre ellos.



Figura 1. Estructura de un mapa conceptual (Novak y Cañas, 2008)



 Los mapas conceptuales, por tanto, desarrollan diferentes procesos formativos en la codificación de la información: selección, abstracción, interpretación e integración, es decir, cuando se realiza un mapa conceptual es necesario un proceso de selección entre los términos que ya existen en la estructura cognitiva de la persona y posteriormente una segunda selección para colocarlos en orden jerárquico de mayor a menor inclusividad. Posteriormente se efectúa un proceso de abstracción e interpretación para elegir los más significativos y, finalmente, mediante el proceso de integración podemos modificar el esquema existente o cambiarlo por uno nuevo (Ontoria et al., 1992; Valdés, Menéndez y Valdés, 2006).

 Las investigaciones sobre la efectividad instruccional de los mapas conceptuales tienen ya cierta tradición en el terreno educativo (Horton et al., 1993). En este sentido, se han venido desarrollando diferentes trabajos que ponen de manifiesto cómo su utilización ayuda a mejorar el rendimiento de los estudiantes (Yen y Lee, 2011), potencia su pensamiento crítico para la selección de problemas, la toma de decisiones y la organización de su pensamiento (Salinas, Benito y Darder, 2011; Karabacak, 2012; Pudelko et al., 2012); además de fortalecer el desarrollo de diferentes operaciones cognitivas como la percepción, la memoria textual, el razonamiento y la capacidad de síntesis (Tzeng, 2009) y demostrar su eficacia como herramientas para mejorar la evaluación de sus producciones académicas (Keppensa y Hayb, 2008; Ruiz-Primo y Shavelson, 1996; Lucian, Schalk y Schruijer, 2010). 

Por el contrario, no debemos olvidarnos tampoco de aquellos otros estudios que han identificado los problemas con los que se enfrentan habitualmente los estudiantes a la hora tanto de organizar y estructurar sus ideas como de interpretar el contenido de los mapas conceptuales elaborados por otras personas (Jang, 2010). 

En definitiva, la utilización de los mapas conceptuales como recursos didácticos en el ámbito universitario, además de favorecer el desarrollo una pedagogía centrada en el estudiante para estimular sus habilidades cognitivas-metacognitivas (Kinchin, 2000), también resultará muy útil durante las diferentes etapas del proceso formativo (Estrada y Febles, 2000):

 En la planificación, como recurso para organizar y visualizar el plan de trabajo, evidenciar las relaciones entre los contenidos y resumir esquemáticamente el programa de un curso.

 En el desarrollo, como herramienta para ayudar a los estudiantes a interpretar el significado de los materiales objeto de aprendizaje.

 En la evaluación, como recurso para el seguimiento formativo ya que permite “visualizar el pensamiento del alumno” y corregir a tiempo posibles errores en la relación de los conceptos principales.

A continuación se describen las características de las diferentes experiencias realizadas y los resultados más relevantes alcanzados durante su desarrollo. 

Escenario del estudio 

Con este estudio pretendemos dar continuidad a la línea de trabajo iniciada en la investigación “Innovación docente 2.0 con Tecnologías de la Información y la Comunicación (Tics) en el Espacio Europeo de Educación Superior”, situada en el marco de la Acción 2 de Proyectos de Innovación y Desarrollo Docente subvencionados por el Vicerrectorado de Docencia y Convergencia Europea de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). En ella se describen diferentes prácticas universitarias orientadas al desarrollo competencial individual y por grupos interuniversitarios mediante el diseño, producción e implementación de e-actividades, vídeos didácticos de acción socioeducativa, e-portafolios y actividades relacionadas con el uso de la tecnología 2.0 (blog, wiki, marcadores sociales, Wordle, Glogster o redes sociales). Nuestra experiencia interuniversitaria con mapas conceptuales interactivos se desarrolló durante el curso académico 2012-13 y participaron en ella estudiantes que cursaban el primer año en tres titulaciones diferentes impartidas en las universidades andaluzas: Pablo de Olavide y Sevilla. En la Universidad Pablo de Olavide participaron un total de 103 estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales repartidos entre dos titulaciones. Por una parte, 55 estudiantes que cursaban el primer año en la asignatura “Tecnologías de la Información y la Comunicación en Educación Social” del Doble Grado de Educación Social y Trabajo Social. Y, por otra, 48 estudiantes que cursaban, también en el primer año, la asignatura “Nuevas Tecnologías y Gestión de la Información” del Grado de Trabajo Social. Por parte de la Universidad de Sevilla se contó con la colaboración de 110 estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación que cursaban la asignatura “Tecnologías de la Información y la Comunicación aplicadas a la Educación” correspondiente al primer curso (grupos 7 y 8) del Grado de Educación Primaria.

En los siguientes apartados procederemos a detallar tanto las intenciones didácticas
y el desarrollo metodológico de la investigación, como los resultados y conclusiones
más relevantes alcanzadas.

Objetivos:
Los propósitos que tomamos como referencia para estructurar el desarrollo de
nuestro trabajo de investigación giraron en torno a los siguientes aspectos:

 Desarrollar una experiencia educativa innovadora interuniversitaria con
estudiantes de primer año que estuvieran cursando diferentes titulaciones
universitarias.

 Estimular en los estudiantes universitarios el desarrollo de las habilidades
cognitivas y metacognitivas asignándoles un papel activo y autónomo en la
construcción colaborativa de su propio y nuevo conocimiento.

 Diseñar mapas conceptuales interactivos para trabajar sobre algunos contenidos
específicos de las distintas asignaturas.

 Experimentar las posibilidades de los mapas conceptuales interactivos como
recursos didácticos (implementados a través de edublog) para desarrollar los
ámbitos conceptuales propuestos en cada universidad.

Metodología de la experiencia interuniversitaria

El objetivo central de nuestro trabajo de investigación era fomentar la participación
de los estudiantes en la construcción colaborativa de nuevo conocimiento mediante el
diseño de mapas conceptuales interactivos que les ayudaran a identificar, analizar e
interpretar el significado de:

 Los principales ámbitos de intervención profesional del educador y trabajador
social, para los estudiantes de la Universidad Pablo de Olavide.

 Las diferentes características (posibilidades y limitaciones) de las TIC aplicadas
a la educación, en el caso de los estudiantes de la Universidad de Sevilla.

Por lo que respecta al software para la elaboración de mapas, diagramas, esquemas,
redes o tramas conceptuales, en la actualidad disponemos de diversas aplicaciones
como las siguientes:

 Cmap Tools: http://cmap.ihmc.us
 Creatily: http://creately.com
 Gliffy: http://www.gliffy.com
 MindManager: http://www.mindjet.com/products/mindmanager
 MindMeister: http://ww.mindmeister.com/es
 CoMapping: http://ww.comapping.com
 DropMind: http://dropmind.com
 Wisemapping: http://www.wisemapping.com/c/home.htm
 Mind42: http://mind42.com
 Bubbl.us: https://bubbl.us
 Mindomo: http://www.mindomo.com

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